Casos Clínicos

Mi foto
Sevilla, Huelva, El Rompido, Andaluz.
Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Problable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mudo. Ronco a compás de Martinete.

EL ESPARTERO

La “imagen” que yo tengo de “El Espartero” es muy original. Es una recreación mental formada por algunas fotos, por lo que he podido encontrar leyendo libros, periódicos antiguos, buscando en Internet, por alguna historia que recuerdo que me contaron alguna vez y sobre todo por una desmesurada imaginación que yo le echo a la cosa.
Quiero decir con esto que la visión que puedo tener de mi bisabuelo, a lo mejor es solamente fruto de "mi imaginación". 

Me imagino a un chaval que es feliz en la Sevilla de entonces, tiene dos hermanos y una hermana, va a la escuela y trabaja ayudando a su padre en la espartería, pero el no quiere estudiar como sus hermanos mayores, que ya están de bachilleres, sino que sueña todas las noches con ser torero, entonces era lo máximo, como ahora ser futbolista del Real Madrid o del Barcelona.
Me lo imagino jugando al toro con sus amigos, escapandose para ver alguna vaquilla o una becerra en los cerrados de las marismas o en los llanos de Tablada. Toreando con la luna. Supongo que empezaría a ir a las capeas de los alrededores y que destacaría por su arrojo y su valor inconsciente.
Dicen que antes que empezar a torear becerradas sin picadores, salió en la Plaza de Sevilla como banderillero de otros matadores.
Tuvo que impresionar a los empresarios por su tremendo valor y su gran obsesión por ser torero, porque muy joven empezó a torear novillos por los pueblos de alrededor. Creo que debutó oficialmente en Guillena. 
Pronto se ganó fama de torero “suicida” que se atrevía con lo que le echaran. En Sevilla se fue creando un grupo de partidarios del torero que lo aclamaban como el verdadero “torero del pueblo”, que sale adelante a base de encontronazos con los más peligrosos toros de entonces y recibiendo muchas cornadas que no hacen mella en su valor. “Mas cornas da el hambre” es su frase más recordada.
Tomo la alternativa en Sevilla con 20 años de manos de “El Gordito” y rapidamente comienza su triunfal recorrido por toda España. Sus partidarios sevillanos lo hacen rivalizar con el cordobés “Guerrita” que era el número uno de entonces y se crea una división importante entre los partidarios de uno y del otro, a veces con peleas en los tendidos.
A “El Espartero” le gusta vivir bien. Gana dinero y gasta dinero. Simpático, guapo, mujeriego, divertido, algo inconsciente… Se viste en los mejores sastres y es atrevido con la ropa. Le surgen imitadores hasta en la manera de vestir y de andar. Es generoso con los necesitados.
Se casó con su novia de toda la vida, también de la Alfalfa, y tuvo varios hijos.
Me gusta pensar que se enamoró de una ganadera, doña Celsa -la viuda de Fernando de la Concha y Sierra- cuando iba a los tentaderos de “La Abundancia”. Se que es así porque he visto los telegramas originales que le mandaba cuando estaba toreando por ahí. De este amor nació una hija, mi abuela Pilar Garcia Fontfrede.
El día 27 de Mayo de 1984 antes de cumplir treinta años, toreaba en Madrid con el público en contra, al entrar a matar a “Perdigón” de Miura, colorado ojo perdiz, el toro lo prendió por el estomago y le dio un cornalón eterno que lo dejó con las tripas por afuera y se desangró en el callejón.


cs.dijo..



Un testigo presencial de la corrida relató así los momentos que siguieron a la cogida:

“Manuel García contrájose, juntando las rodillas con la barba y estiróse después como electrizado; sus peones, sus mozos, los toreros acudieron…La muerte estaba allí a las claras…Levantáronle a prisa, en hombros manteniéndole en línea perfectamente horizontal, para que no hubiese derrame exterior de sangre, y cuando el grupo, presuroso y desemblantado, cruzaba casi junto a las tablas del 4, “El Espartero” levantó el brazo derecho nerviosamente, lo sacudió, dejándolo caer inerte; volvió la cara hacia donde estaba el toro muerto, contrájosele el rostro; hubo un estremecimiento, una sacudida, una rigidez…Y allí murió”




El parte facultativo decía así:



“Plaza de Toros de de Madrid-Enfermería- Función del 27 de mayo de 1894. El profesor de Medicina y Cirugía que suscribe, encargado del servicio facultativo de la Plaza en el día de hoy, da parte al señor presidente que, durante la lidia del primer toro, ha sido conducido a esta enfermería el diestro Manuel García “Espartero” en estado de profundo colapso. Reconocido detenidamente, resultó presentar una herida penetrante en la región epigástrica, con hernia visceral; una contusión en la región esternal y clavicular izquierda. Prestados los auxilios de la ciencia para el caso más alarmante que era el colapso y reconocidos como ineficaces, se le administraron los últimos Sacramentos, falleciendo el herido a las cinco y cinco minutos de la tarde y a los veinte minutos de su ingreso en la enfermería. Todo lo cual tengo el sentimiento de participar a V.S. 


El Jefe de servicio: Marcelino Fuertes”






La noticia causó una conmoción en toda España, pero sobre todo en Sevilla. El tren que traía el féretro lo hicieron parar en todas las estaciones para que los aficionados le dieran su último adiós. Al llegar a Sevilla había en la estación unas veinte mil personas, que lo pasearon a hombros por toda Sevilla y lo llevaron hasta el Cementerio entre llantos.
Dicen que en el Café Paris de Madrid desde entonces pusieron una fotografía de “El Espartero” y los señores se quitaban el sombrero en su honor.







Manuel Garcia Cuesta.

Nació en la Alfalfa.




Torero.





Lo mató en Madrid el toro "Perdigón" de Miura




Tumba de "El Espartero". Cementerio de San Fernando de Sevilla











I
Giralda, madre de artistas,
molde de fundir toreros,
dile al giraldillo tuyo
que se vista un traje negro.

Malhaya sea Perdigón,
el torillo traicionero.

Negras gualdrapas llevaban
los ochos caballos negros;
negros son sus atalajes
y negros son sus plumeros.
De negro los mayorales
y en la fusta un lazo negro.

II

Mocitas las de la Alfalfa;
mocitos los pintureros;
negros pañuelos de talle
y una cinta en el sombrero.
Dos viudas con claveles
negros, en el negro pelo.

Negra faja y corbatín
negro, con un lazo negro,
sobre el oro de la manga,
la chupa de los toreros.

Ocho caballos llevaba
el coche del Espartero.

Fernando Villalón



Espartero, Esparterito,
no te vayas a morir,
que las niñas de la Alfalfa
se pondrán luto por ti.



Los toritos de Miura
ya no tienen miedo a nada,
que se ha muerto el Espartero,
el que mejor los mataba.
Vaya una pena 
que ha muerto el rey de los toreros;
de luto está Sevilla entera
y se han teñido los pañuelos
de negro todas las cigarreras.




 Articulos publicados en ABC de Sevilla en el centenario de su muerte:


http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1994/05/27/100.html

http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1994/05/27/http://ww

http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1988/05/29/056.html
                                            
                               
                     Canciones dedicadas a "El Espartero".


Sevillanas de El Espartero por Miguel de Molina -->  http://youtu.be/N3xDDMyfEMc

Vals Las Coplas de "El Espartero"  -->  http://www.youtube.com/watch?v=5OWsz8aqk1U :

Pagina web con la letra de una ranchera dedicada a "El Espartero"  -->  http://books.google.es/books?id=DWBvofU3v30C&pg=PA285&lpg=PA285&dq=Romance+de+el+espartero&source=bl&ots=-pOM8JBhrI&sig=_Y7ieMNG3QHyIy4Wa5ORHbv5U5Q&hl=es&ei=4o69TeN8i4SFB8jEocQF&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CBsQ6AEwAA#v=onepage&q=Romance%20de%20el%20espartero&f=false

44 comentarios:

  1. Concha pareja-Obregón Lopez-Pazo1/5/11 22:28

    Celso, he leído que El Espartero, nuestro bisabuelo, no quiso torear en Madrid aquella fatídica tarde. Tengo entendido que estaba en Córdoba y que le pidió a su apoderado que lo borrara del cartel de Madrid, que él no quería el dinero ese, que lo que quería era irse a su casa de sevilla y descansar. Pero por lo que sabemos no pudo ser así. Yo creo que el público de sevila con él, y el de otros sitios con guerrita, crearon una rivalidad que le costó la vida a El Espartero. He leído que el mismo Guerrita, al enterarse del fatal desenlace dijo con pena: "lástima de chaval". Poco más de un siglo después, "levanto mi copa" por la memoria de un hombre valiente, que dió su vida por ser fiel a una profesión y a una ciudad; a su ciudad, Sevilla.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo1/5/11 22:51

    En la novela de Fernando Martínez, "La tarde más larga", subtítulo, la vida de El Espartero, el autor traza a lo largo del libro rasgos del carácter y hasta de la apariencia física del torero.
    Todo lo que cito es desordenado y de memoria, aunque la he releído hace poco.
    Hombre de una cultura innata, en su casa eran muy humildes pero con estudios de escuela, que ya para entonces y en una familia de artesanos era mucho.
    Muy supersticioso, meticuloso, inquieto, no podía estar mucho tiempo en el mismo sitio sin moverse, hombre de pocas palabras en público, (me parece adivinar un gran tímido superándose siempre) y con gran amor propio y ganas de triunfar.
    Lo describe el autor como persona de fondo inocente y algo vulnerable, reflexivo y lo más interesante para mí, siempre con un cierto aire de soledad y de ensimismamiento..
    Dicen que su forma de andar era torera, la cabeza gacha y algo escorado de un hombro, yo creo que más que torera era fruto de su carácter algo desolado y retraido en su interior.
    En realidad, y es una opinión muy personal, fue una víctima de su tiempo. En Córdoba tenían su califa, "Guerrita", y Sevilla estaba deseando una figura torera.., y él lo dió todo por eso, y le costó la vida.
    Por supuesto, siendo amante del mundo del toro sin entender nada, pienso que no valió la pena.., tanto no..y saco muchísimos años después de la muerte de mi bisabuelo, algunas conclusiones, porque no quiero que su muerte quede solo en coplas, y monumento funerario..
    DESCANSA EN PAZ, MANUEL GARCÍA CUESTA, EL ESPARTERO, tu biznieta, Lourdes Pareja-Obregón.-

    ResponderEliminar
  3. Concha pareja-Obregón Lopez-Pazo1/5/11 22:58

    Lourdes, estoy completamente de acuerdo contigo. Muchos besos.

    ResponderEliminar
  4. Francisco G.S.1/5/11 23:26

    Joé,¡Que gente más grande sois...!(Perdón me ha salido asi).Celso que bien escribes.Ah,estoy de acuerdo con tu comentario sobre el indulto del toro de Manzanares.Toreo excelente al margen, el toro no se empleó igual en todos los tercios y además lo defines muy bien en que era "anovillado".Leído alguna crónica, parece que el indulto fué a instancia del torero mas que al criterio del presidente.Yo,sinceramente,me parece que el indulto se ha dado sin el rigor que tiene que imperar en una plaza como la de Sevilla.
    Bueno,es sólo mi opinión.Un saludo

    ResponderEliminar
  5. Francisco G.S.1/5/11 23:30

    ¡Ay!(No me pasa nada Dr.)Se me ha pasado decir que no sé o no puedo ver las fotos de El Espartero.No se que pasará.

    ResponderEliminar
  6. Ahora yo tampoco las puedo ver... no se que pasa.
    Intentaré arreglarlo....
    Muchas gracias.

    ResponderEliminar
  7. FRancisco G.S.2/5/11 00:45

    O.K.Ya puedo verlas.Gracias.

    ResponderEliminar
  8. Anónimo2/5/11 16:26

    PRECIOSO CELSO, PRECIOSO. ENHORABUENA.RP

    ResponderEliminar
  9. concha y sierra2/5/11 20:08

    Hay mucha leyenda sobre la vida del Espartero, a mí me entusiasma investigar sobre ella y lo hago constantemente, también le pregunto mucho a mis padres y a mi familia, os aconsejo que leais la novela "el capote del espartero" escrita por victoria marcos linares, a mí me ha encantado, por su sencillez narrativa y porque plasma todo lo que yo pensaba sobre ese gran hombre: mi bisabuelo.
    Todo el mundo habla de él por ser figura del toreo, es evidente, aún todavia se recuerda;
    a mí lo que más me ha gustado es saber que era un hombre desprendido y que ayudaba a mucha gente y que decidió ser torero después de visitar a su tio enfermo y saber que iba a morir porque no tenía medios económicos para curarse y le dijo a su padre al pasar por la maestranza que iba a ser torero para que en su familia no volviera a pasar un hecho como ese.
    A Maoillo como le decian, lo describen serio, introvertido, no le gustaba el bullicio ni la juerga su mundo era torear.
    No quiero contaros más detalles porque me llevaría horas, en el libro lo definen estupendamente.

    Concha por lo visto él había dado su palabra para Madrid y fué el Guerrita su gran amigo y compañero quien le fué a buscar al tren cuando pasaba por Cordoba te envio un texto acerca de ello.

    En el transcurso de la cena, antes de salir, se presentó en el restaurante el gran “Guerrita”, quien con una intuición inconsciente –la capacidad de los toreros para intuir las cosas antes de que ocurran es un don que  Dios concede a los valientes que se juegan la vida- de lo que podía suceder en Madrid, quería disuadir al compañero de que torease la corrida del día siguiente. Es fama que por aquellos días Manuel no andaba muy feliz ante los toros y,  quizá el “Guerrita” hubiese visto en la corrida de por la tarde más acusada esta anomalía. Se unió a la intención de “Guerrita” el señor Urcola, y la insistencia del primero fue de tal naturaleza, que llegó a decir textualmente:
                 -No torees esa corrida. Te puede matar un toro.
                “El Espartero” no era torero que se dejase dominar de estas obsesiones, y contestó con gran tranquilidad:

                -No tengo más remedio que ir. Estoy comprometido. Es un compromiso que he de cumplir. Iré.
     
    Celso me ha encantado comparta esto en tu blog con todos,
    besos.

    ResponderEliminar
  10. Que historia más apasionante y bien contada. Yo conocia las canciones y le imaginaba como mito del Toreo pero ahora me habeis descubierto al hombre, un atractivo hombre.

    Me surge una coti-duda ... ¿Espartero se caso dos veces o su novia de toda la vida fue la hija de Concha y Sierra?

    Gracias por esta bonita historia.
    B.A

    ResponderEliminar
  11. Que historia más apasionante. Lo que no me queda claro es sí la novia de toda la vida de Espartero fue la hija de Concha y Sierra.

    Gracias por está interesante y entrañable historia.

    B.A

    ResponderEliminar
  12. B.A. Con el permiso de mi hermano Celso te aclaro tu duda. El Espartero estaba casado y tenía sus hijos, pero se enamoró de una ganadera sevillana de la epoca, viuda del ganadero Fernando de la Concha y Sierra. Ésta ganadera tenía una hija de su fallecido marido -nuestra tia Concha-, y con el torero tuvo otra hija, mi abuela Pilar, reconocida por él y habiéndole dado sus apellidos. En mi familia conservamos los telegramas que El Espartero le mandaba a mi bisabuela cuando toreaba por distintas ciudades. Las dos hermanas, hijas de la misma madre, pero de distinto padre (Concha del ganadero fallecido y Pilar del torero también fallecido), se criaron juntas con su madre como lo que eran, hermanas. Mi abuela Pilar, se casó con Joaquín Pareja-Obregón y Sartorius, y mi tia Concha con Manuel Sarasúa. Mi padre y sus hermanos se criaron entre las dos casas, la de sus padres y la de su tia, puesto que una vivía en la Calle O,Donnell y mi abuela en San Eloy, una enfrente de la otra. Espero haber aclarado tu duda, mientras te mando un muy afectuoso saludo.

    ResponderEliminar
  13. Ay mi Belén, pero si no había visto éste coment. Guapa, que lío de familia verdad, ésto es falconcressss...Un beso amiga. Ojalá lo leas..
    y me contestes.-
    lourdes.-

    ResponderEliminar
  14. Gracias, Concha ... más claro el agua.

    Dña. Celsa debo ser el gran error de una cigüeña que entrego con 50 años de antelación.

    Un beso.
    B.A

    ResponderEliminar
  15. Doña Celsa..."La suripanta" (busca RAE), vedette de cabarette, lista y hermosa atrevida y con dos.
    Aragonesa, se viene a Sevilla de gira teatral, se queda en ésta ciudad ..tan alegre y personal, como ella. Con sus "artes", caza-casa a uno de los ganaderos más adinerados, Fernando de la Concha y Sierra (busca en Cossío, ganadería Concha y Sierra), se casan Celsa y el ganadero rico, tienen una hija de nombre Concha, muere el ganadero y Celsa hereda todo, se queda rica y con una hija, su heredera por ser hija del ganadero con ella. Guapa y adinerada, se crece (todavía más), conoce al torero de moda de entonces, Manuel García Cuesta, El Espartero, éste torero de maletilla dicen qu se colaba en la finca "La Alegría", a tentar las vaquillas de Concha y Sierra, parece ser que también tentó a la viuda, Celsa, por lo que quedó ésta embarazada de mi abuela Pilar. A su vez El Espartero estaba casado y con hijos...y era mujeriego a más no poder..
    Doña Celsa era la viuda rica con dos hijas, una de su matrimonio con el ganadero rico, otra hija del pecado y del torero.
    La muerte del espartero la sabes ya...Adoraba a su hija Pilar mi abuela, por los telegramas que conservamos de el y porque la reconoció sin problemas y le dejó herencia a su muerte.
    Mi abuela Pilar García Fontfrede, hija de torero y la vedette, fue contradictoria, como es normal, a mi me produce mucha ternura su recuerdo vago y su vida triste.
    La otra hermana, Concha, hija de Celsa y del ganadero rico, se casó con otro rico y no tuvieron hijos, enviudó joven.....y casi tuteló a los hijos de mi abuela,,,Joaquín, Juan de Dios, Pilar (muerta joven) Celso y Manolo..
    Esta es la historia...Un beso grande amiga...No nos dejes..Lourdes.-

    ResponderEliminar
  16. Eusebio Blasco, escritor, en 1925 en una obra de teatro cómico griego, inventa la palabra "suripanta". Bautiza así a las chicas del coro de la obra.Por una canción que el compone en que dicen: "somos las suripantas... " La palabra se hace tan popular que se agrega en el diccionario de la lengua española.
    Muchos años después, esta palabra se emplea en términos despectivos.
    Celsa, empezaba a hacer sus pinitos como actriz, y en esos momentos, estaba en el coro de suripantas con la compañía de Arderius.
    No era cabaretera, que yo sepa no trabajaba en ningún cabaret. Se dedicaba al teatro cómico, frívolo o lo que es hoy Variedades. Empleando la palabra como la inventó el escritor, fué suripanta. Cantaba y bailaba como diría Celso, "en camelo". Llegó a ser una actriz cómica, de primeros papeles. Yo tengo todos los carteles de las representaciones. Actuando en Sevilla, es donde conoce al ganadero y se acaba su vida de actriz, corista, cómica o lo que sea.
    Según mi padre, su nieto, cuenta que El Espartero era soltero.Yo siempre creí que era casado, pero investigando, en ningún sitio figura como casado con su primera novia, con la que tuvo hijos, a los que atendió toda la vida económicamente, pero conoció a Celsa, llevado por su apoderado a una tienta a su finca se enamoró de ella y estuvo allí hasta su muerte. Nuestra abuela, heredó por testamento casas, finca, joyas y enseres personales de su padre.(Incluidos trajes de toreros, espadas, muletas..todo)
    Hay un libro "el capote del Espartero", donde está todo escrito sobre su vida y sus dos relaciones. Es precioso, os lo recomiendo. La escritora se documentó de los personajes e investigó a fondo.
    Me despido unos días, que me voy al Rompido. Besos. RP

    ResponderEliminar
  17. ¡¡Ah primas,¡ se me olvidaba, que tuvo tres hijos, no dos. Fernando, Concha y Pilar. Los dos primeros de su primer matrimonio. El tio Fernando murió jóven, dejando viuda sin hijos.. es que se olvida siempre nombrarlo al pobre. Rp

    ResponderEliminar
  18. En 1925 entra suripanta en R.A.E. La obra de teatro es muy anterior que me expliqué mal.

    ResponderEliminar
  19. "El Capote del Espartero". Novela histórico taurina, con prólogo de Antonio Bienvenida. Autora: Victoria Marco Linares. Gracias Rocio, es tal cómo tu lo cuentas. Besos. Concha.

    ResponderEliminar
  20. Me vuelvo a quitar el sombrero de admiración por el trabajo de investigación y la gran cantidad de datos que tiene Rocío, ¡es impresionante!
    Yo creo que nosotros no debemos de usar la palabra "suripanta" para referirnos a la bisabuela Celsa porque puede dar lugar a malos entendidos, no entre nosotros, sino en boca de terceras personas.
    No sé si El Espartero era soltero o casado, lo que está clarisimo es que cuando se enamoró de doña Celsa se convirtió en su "marido", así consta en todas los documentos, periódicos, revistas, libros, novelas telegramas, etc, hasta su muerte trágica en Madrid.
    Debería tener hecho el testamento, eso es indudable, porque en la familia tenemos desde trajes de torear, hasta fincas compradas por el.

    ResponderEliminar
  21. Gracias Rocío...buen trabajo....Un beso, Lourdes.-

    ResponderEliminar
  22. Estoy en todo de acuerdo con lo que dice Rocio, además quiero añadir que un día buscando datos con Rocio, encontramos un documento muy antiguo donde figura que Doña Celsa y El Espartero estaban casados, como siempre conociamos de nuestros mayores, lo escaneé y lo guardé, pero el ordenador se me fué y no lo he podido recuperar, así que.... cuando tenga tiempo, cosa que ahora dispongo de poco, lo vuelvo a buscar y os lo enviaré a todos, para que os conste,
    besos, C.S.

    ResponderEliminar
  23. En el libro Hidalguía, volumen 32, página 102, libro documentado y de prestigio, figura el matrimonio de Doña Celsa Agniel de Fontfrede y Blázquez con Don Manuel García Cuesta (El Espartero), es lo que siempre nos ha contado mi padre y nos lo sigue afirmando cuando hablamos de ello, y no lo pongo en duda, porque creo a mi padre, creo en lo que nos relata con todo su cariño y admiración hacía sus abuelos, nadie mejor que él lo sabe, nuestros mayores son nuestra historía, y yo la respeto y me encanta atesorarla.
    Por ello, y para que no queden dudas, intentaré conseguir el libro y ampliar conocimentos ya que los datos que contiene son concluyentes para hablar con propiedad de ello y no con "supuestos".

    Seguiremos investigando y os tendré al corriente de ello, espero haberos podido ayudar,
    Saludos y buen verano, nos vemos en nuestro paraiso familiar,

    firmado: Concha y Sierra
    Biznieta de Doña Celsa Agniel del Fontfrede y Blazquez Dávila, Excma Sr. Viuda de Concha y Sierra, y el del valiente histórico matador de toros Don Manuel García Cuesta "El Espartero"

    ResponderEliminar
  24. Buscaba la biografía del Espartero y me he encontrado un novelón. La realidad supera a la ficción. Interesantes pasajes de la historia de la tauromaquia española.

    ResponderEliminar
  25. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  26. Desde pequeña, cuando pasabamos por su calle de la Feria de Abril, mi padre me contaba que mi abuelo era sobrino del torero "El espartero", y buscando la historia he dado con este blog, ya solo por curiosidad, mi abuelo era Antonio Campanario Garcia, así que supongo que sería hijo de la hermana de él, ¿Sabeis si esto es cierto?

    ResponderEliminar
  27. Hola Carmen, bienvenida a este tu Cuaderno.
    Voy a enterarme bien, pero creo que El Espartero tenía un hermano y una o dos hermanas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  28. Te lo agradezco mucho, es muy bonito conocer un poco de la historia de nuestros antecesores.

    ResponderEliminar
  29. MANUEL GARCÍA Y CUESTA
    El Espartero

    En el ruedo fue un león
    aprestado a la pelea,
    y Sevilla va y jalea
    su indomable corazón.

    Irrumpió como un ciclón
    y la Macarena vea,
    y regocijada lea
    no es torero de aluvión.

    No empañó su pundonor,
    y empeñó vida y honor
    y en el coso de Madrid

    Perdigón le acosó fiero
    y dijo:"Perezco y muero
    como una valiente en la lid.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  30. RAFAEL GUERRA
    Guerrita

    Ante la evocación y el recuerdo de aquel hombre,
    en el aficionado, algo dentro se conmueve.
    Torero largo, el más completo del diecinueve,
    sin que nada de lo que fue e hizo nos asombre.

    Su maestría pronto le deparo renombre,
    cuando comenzó a torear a la edad de nueve
    años, y el nombre de "Llaverito", sin relieve
    se cambio y pronto labró el prestigio de su nombre.

    Lagartijo el Grande le otorgó la alternativa
    en tarde de corrida de triunfo y emotiva,
    viendo todos resplandor flamígero de lumbre.

    ¡Con qué arte y poderío ejercía los tres tercios!,
    y de él decían:"tendrá cortijos y comercios",
    y tras breve lucha, se quedó solo en la cumbre.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  31. EL TORO SALIENDO AL RUEDO
    EN LA PLAZA DE CENICIENTOS

    En tarde sin viento hay lleno en el coso
    en la nueva plaza recién construida,
    y el timbal y el clarín dan la salida
    a un toro cinqueño,astas de coloso.

    Figura imponente emerge del foso
    fiero resuella y la testuz erguida,
    produce asombro la estampa surgida
    belleza fiera del tótem fogoso.

    Un rayo de sol nimba su cabeza
    la impregna de luz riesgo y fortaleza
    de una fiesta única ancestral y mítica.

    La historia mágica armazón de España:
    que sus campos viste, hermosea y baña,
    del toro ausente de torpe política.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  32. UN PICADOR DE SEVILLA

    Retrepado estaba en la barbería
    siendo cliente y habitual tertuliano,
    manteniendo un periódico en la mano
    y hojeando sus páginas leía.

    Sentencioso y de una gran bonhomía,
    nunca le oyeron que jurara en vano,
    y más que Sancho era hidalgo Quijano
    de aquellos que rezuman hidalguía.

    Mas al leer la reseña taurina
    sobre una plaza del norte de España
    y por colapso muerte de un piquero,

    indignado exclamó:"Toros de ruina,
    si usan la cola y nos matan con saña,
    la puya entregó y pique el Espartero.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  33. RAFAEL GÓMEZ ORTEGA
    El Gallo

    Del toro fue el más genial
    que integró el escalafón,
    de la simpatía el don
    y su bondad proverbial.

    La calva brillando al sol
    y en el tórrido verano
    con Joselito su hermano
    los dos bajo un parasol.

    Y muy joven todavía
    decía el señor Fernando
    cuando estaba agonizando:
    "¡Gabriela, tu pan del día
    lo ganará Rafael;
    sé que yo ya pronto muero
    pero no me desespero,
    un gran torero hay en él".

    Fue un artista desigual
    con su carga de manías,
    sus frecuentes apatías
    que no tuvo un parigual.

    Mas como él siempre decía:
    "Es siempre imposible ser,
    torear y parecer
    un genio día tras día".

    "Que tengo una mala tarde,
    sé que me perdonarán,
    y el papel acabarán
    y por ello harán alarde".

    Bombita fue su padrino
    que le propuso inductor,
    tener rango de doctor
    diciéndole:"¡Este es tu sino".

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho


    ResponderEliminar
  34. UNA ANÉCDOTA DE RAFAEL EL GALLO
    "A mí me han ocurrido tantas cosas por esas
    plazas de Dios que haría falta escribir
    un libro para contarlas".
    (El Gallo)

    En mañana de domingo,
    estando el Gallo en la fonda,
    al sol la cabeza monda
    y de nadie hacer distingo.

    Fue anunciada una visita
    y se presentó un paisano
    con un niño de la mano,
    y una carta bien escrita.

    -Amigo ¿qué se le ofrece?,
    él se interesó cordial,
    en él la noma habitual
    por eso del bien parece.

    -Le vengo recomendado
    del obispo es esta firma,
    léala y así confirma
    que es la firma de un prelado.

    Yo quiero ser picador,
    que es el sueño de mi vida,
    y antes que la edad lo impida
    ser en el coso un actor.

    El Gallo estaba perplejo,
    guiñando continuamente
    si ante él había un demente
    o un individuo complejo.

    -Veamos, ¿años que tiene?
    -Maestro yo treintaicinco
    y sin picar pronto la hinco,
    solo esta fe me sostiene.

    -Y su profesión u oficio?
    -Maestro, soy carpintero,
    siempre garlopa y tablero,
    y haciendo mucho orificio.

    -Óigame usted, buen hombre,
    yo cuento con mi cuadrilla
    que me entiende a maravilla,
    y usted carece de nombre.

    Esto no es sembrar lechugas,
    hay que empezar desde abajo,
    aquí no vale un atajo
    ni empezar teniendo arrugas.

    Toreamos en Madrid,
    primera plaza del mundo,
    aquí el toreo profundo,
    después zumo de la vid...

    Por respeto a monseñor
    le llevaré de reserva,
    y le mantendré en conserva
    pues me temo lo peor.

    La corrida salió bronca,
    y toreros y piqueros
    miraban a los chiqueros,
    temiendo a la gente ronca.

    Se llenó la enfermería
    de gentes del castoreño
    en el calor agosteño,
    como barcas en la ría.

    Y faltando picadores
    precisaron de nuestro hombre,
    ocultado en un descombre
    entre ahogos y temblores.

    -¡Vamos rápido te toca.
    -A mi no soy carpintero
    y hoy no me siento torero,
    ni como la vaca loca.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  35. LA LITURGIA DEL TRAJE DE LUCES

    Bajadas las persianas
    resalta la montera
    sin luz en las ventanas
    y el toro ya a la espera.

    Entra el mozo de espadas
    y al diestro le despierta
    tardes acaloradas
    de afición a la puerta.

    El diestro se levanta
    despereza y se afeita
    y algún temor espanta
    si en triunfo se deleita.

    El mozo en mano tiene
    la estrecha taleguilla
    y una silla sostiene
    flamante chaquetilla.

    Liturgia de la gloria
    al embutir el traje
    que tal vez haga historia
    oculta en su ropaje.

    Las medias son de seda
    y a tono va el fajím
    y al conjunto le queda
    al cuello el corbatín.

    Camisa con chorreras
    luz en los alamares
    brillantes las hombreras
    que alejan los pesares.

    Negras las zapatillas
    topacio los tirantes
    huyen las pesadillas
    de toreros triunfantes.

    Colgantes van los machos
    que dicen del valor
    y son yelmo y penachos
    en campos del honor.

    La coletilla puesta
    probada la montera
    ya tiene la respuesta
    y toda duda fuera.

    Ante el altar se inclina
    que tiene improvisado
    la intervención divina
    nunca la ha desechado.

    Con capotillo en mano
    con el que hará el paseo
    el torero va ufano
    al coso del deseo.

    Los trajes de la terna
    del arte y de la muerte
    viven la pugna eterna
    del Dios reparta suerte.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  36. A LA MUERTE DE VÍCTOR BARRIO

    Viendo estaba la corrida
    pegado al televisor,
    ráfaga de aire invasor
    trajo a la muerte homicida.
    Sangre manó de la herida
    del valeroso torero
    de rojo tiñó el albero
    y el alma de Víctor Barrio
    ya se halla en el escenario
    del ruedo del Dios Ibero.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  37. GLORIA Y HONOR PARA LOS HÉROES DEL RUEDO
    A la memoria de Víctor Barrio

    La masa del anónimo cobarde,
    injuriando vil a un torero muerto
    mirad al hombre caído y cubierto,
    por la roja franela y le resguarde.

    De aquello que ignoráis, befa y alarde,
    hacéis cayendo en yerro y desacierto
    formáis y conformáis triste concierto,
    fuera del coso al filo de la tarde.

    Sabed, que es tradición y es patrimonio
    y un legado ancestral,épica hazaña,
    formando indisoluble matrimonio

    de un maridaje que jamás se empaña,
    y el diestro es oficiante y testimonio
    del mítico arte del toro de España.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta corucho

    ResponderEliminar
  38. LA PLAZA DE TOROS DE LA CORREDERA
    "Debuté en Almorox y al día
    siguiente toreé en Cenicientos"

    Maderas, pilares, clavos, martillos,
    ensamblaban a sólidos tablones,
    trasuntos de pasión de unas pasiones
    con la entrada a la plaza en los bolsillos.

    Por allí rotación de coruchillos
    con la importunidad de moscardones,
    mimetizados con los corazones
    de unos innominados torerillos.

    La plaza iba tomando un sesgo en forma,
    que al ruedo le embutía torera horma,
    la Corredera acuífero sudoso

    de corucha afición en los tendidos,
    viendo a diversos espadas imbuidos
    del treo de Ortega en aquel coso.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  39. DE CARROS ERA AQUEL COSO

    De carros era aquel coso
    existente en Almorox,
    y el torero de Borox
    estuvo en todo animoso.
    Y un alcalde presuroso
    del cercano Cenicientos
    vio en él buenos argumentos
    para contratar a Ortega
    que fue el alfa y el omega
    del toreo de portentos.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  40. COLARSE EN LOS TOROS DE LA CORREDERA

    Gran afición por los toros,
    y admiración por toreros,
    abridnos los coladeros
    a coruchillos sin lloros.
    Y sin cobres, platas ni oros
    para pagar una entrada,
    en la tarde afarolada
    de la plaza de madera
    crisol de la Corredera
    siempre una mano prestada.

    Saturnino Caraballo Diaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  41. PLAZA DE LA CORREDERA

    Plaza de la Corredera,
    bajo tablas la banqueta,
    allí la afición muy quieta
    atisbaba tras madera.
    Pilares eran frontera
    y de la plaza era aforo
    de aficionados a coro,
    que se echaban para atrás,
    todos al mismo compás,
    al embestirlas el toro.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  42. LOS ENCIERROS Y LOS TOROS DE ALMOROX

    "Me he confundido en el octavo verso
    donde dice "desmarques" debe decir
    "descartes, lo repito.

    Venía la afición de todas partes
    al reclamo acudía la comarca
    y era pueblo genuino de la marca
    de toreros en ciernes con sus artes.

    Entre carros encontraban baluartes
    los mozos, del hatillo y de la albarca,
    y Domingo entre tantos se desmarca
    actuando en Cenicientos por descartes.

    Toreando en Tetuán de las Victorias
    conquista nuevos lauros nuevas glorias
    el toledano diestro de Borox.

    Se consolida y triunfa en Barcelona
    y del toreo empuña la corona
    Ortega, desde el coso de Almorox.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  43. EL BANDERILLERO DE JUAN BELMONTE

    El Pasmo de Triana tuvo
    un magnífico peón,
    vuelto a ver en ocasión
    que en Guadalajara estuvo.
    Y en la charla que sostuvo
    de gobernador le halló,
    y como aquello le extrañó
    le dijo el banderillero:
    -Acabé en politiquero
    degenerándome yo.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar
  44. JUAN BELMONTE
    "Lo que no pueser, no pueser
    y además es imposible"(El Guerra)

    Pero Juan Belmonte demostró que se podía
    con su arte insuperable rindiendo multitudes,
    fue pasmo el ofrecido por estas latitudes,
    y un asombro que a los más escépticos rendía.

    Ardua le fue la entrada en la nueva cofradía:
    sin antecedentes, avalando sus virtudes.
    Maletilla en tablada y, encauzando aptitudes,
    toreando desnudo hasta el despunte del día.

    Fracasó en Sevilla destapándose en Valencia,
    y aportó a la fiesta la desconocida ciencia
    del toreo en terrenos de veda restringidos.

    Doctorado fue por el Califa Machaquito
    e igual a un consenso popular sin plebiscito,
    el más célebre fue hasta sus últimos latidos.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

    ResponderEliminar

Para hace comentarios libremente has de tener una cuenta de Google: loquesea@gmail.com
Solo se tarda un minuto, si acaso.
GRACIAS COLEGAS.