Casos Clínicos

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Sevilla, Huelva, El Rompido, Andaluz.
Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Problable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mudo. Ronco a compás de Martinete.

Sevilla.

                                      SEVILLA




Se han dicho tantas cosas de Sevilla… Yo no estoy a la altura de los inmnumerables poetas y cantantes que le han compuesto a Sevilla un precioso traje de versos y adjetivos perfectos, pero como (s.D.q.) dentro de unos días va a ser mi 55 cumple, y me ha parecido notar a mi ciudad un poco celosa de Huelva y de El Rompido, por lo que debo decirle a Sevilla unas palabritas.

Es para mi Sevilla mi cuna inmensa que de niño me mecía entre alamedas y tranvías, me alimentó con biberones de sol y de luz, de claridad y cielo azul, me vio crecer jugando feliz e inocente, rodeado siempre de buena gente.
Respirar sus imborrables olores: en mi barrio a café torrefacto, en el centro a casa antigua y señorial, a parque verde montado en triciclo los sábados, a ozonopino en la sesión de tarde del domingo, a alcanfor en otoño, a castañas asadas en invierno, a  río estancado y césped de piscina en verano,  a azahar cada bendita primavera… el olor a sahumerio de la Semana Santa, a cagajones de caballo y zotal en la feria, el olor acogedor de mi casa, de la colonia de mi tata, el de las cremas de mi madre, de las escopetas de mi padre…
Todavía puedo escuchar perfectamente sonidos que tengo grabados de por vida, el amarillo tranvía y su campanear camino de la Gran Plaza, los autobuses pifiando y abriendo sus fauces, el retemblar de los finísimos cristales de las ventanas, el viejo ascensor  que sube y baja y da portazos con su cancela de hierro, el cante flamenco en la radio de baquelita de Manolo el portero mientras nos enseñaba a jugar al tute subastado, los balonazos en la pared del campo del Sevilla FC, la campana verde del colegio llamando a clase, las bandas de música ensayando marchas en los descampados, la guitarra de mi padre siempre afinada … y muchos, muchísimos tiros -desde que tengo memoria- al lado de mi padre siempre feliz y tranquilo, cobrandole miles de zorzales, tórtolas, perdices, por los mas bonitos parajes que os podáis imaginar.
En mi retina siguen grabados mis primeros recuerdos: un largo pasillo con la luz salvadora del dormitorio de mis padres al final a la derecha, los baberos con flecos para tomarme la maicena con cola-cao, los primeros juegos con amigos en el patio interior de albero de nuestra casa, los frondosos árboles de la avenida que dejaban caer gordas pelotas con pinchos, las monjas de la Sagrada Familia enseñandome a leer y a escribir, mi babi celeste, las tronantes tormentas de inviernos con chaparrones y riadas, las primeras luces de neón con colores cuando íbamos en coche al centro…
Sevilla no solo es la ciudad donde ha nacido. Es la ciudad donde me han educado, donde me he formado como persona desde niño, en mi barrio de Nervión, en mi casa, en mi Colegio Portaceli, en la Universidad de Sevilla, Facultad de Medicina, donde me he casado, donde han nacido mis hijos, donde ha nacido Celsa (que me tiene loco), donde está mi padre enterrado…
Sevilla, clasista, antigua y anticuada, que se mira tanto el ombligo, tan diferente, con su color especial, con la  Giralda,  la Torre del Oro, el rio Guadalquivir, Triana, La Catedral… y muchisimas mas Obras de Arte…
Sevilla no es nada sin sus gentes, sin los que llenamos cada día sus calles, los que le damos su verdadera identidad y su carácter, los que nos emocionamos con un Paso silencioso, con un detalle de Curro, con un óle en su momento justo, con las mujeres guapas, con las más guapas flamencas, con que no haga mucho calor en la Feria, con que pierda el Betis o el Sevilla, con El Corpus Christie, con La Virgen de los Reyes…
Soy sevillano, orgulloso de mi ciudad y de todos los que se sienten igual de sevillanos que yo, que seremos como seamos, pero no conocemos la envidia, estamos tan a gusto siendo de Sevilla…


3 comentarios:

  1. PENSANDO EN ELLA.-
    Desde cierta lejanía miro para Sevilla y la veo entera y extensa en su llano, sin tiempo pero a través de él, serena la veo ciudad medieval cosmopolita y de vanguardia, clara y oscura aletre y triste contradictoria y preciosa.
    Es a través de mi tiempo de mis primeros recuerdos. La primera casa alta tenía una ventana abierta a la avenida clara y ancha, con un bulevar por el que hicimos la mudanza al cercano piso nuevo, a la sombra de los plataneros y con el olor a café del tostadero de San Bernardo. Recuerdo a mi padre entrando en la portería, subiendo rápido la breve escalera, sus pasos......
    Me veo a las tres de la tarde en el patio de mi colegio de Nervión jugando a la sombra de un arriate de jazminez azules, y un cielo despejado más azul.
    Sevilla es mi alegría de un sábado por la tarde, el reloj del pasillo de mi casa y mi madre moviéndose por sus rincones como solo ella podía hacerlo, y mi tata. Es el cine, y la desolación en aquella azotea oscura y fría del nuevo colegio en la calle Jesús del Gran Poder donde no había jazmines azules, pero sí despues amigas estupendas y M. Myriam.
    Es la sensación de belleza cuando algunos Domingos entrábamos con mis padres en la Catedral para la Misa de la una. Nos sentábamos en sillas de madera entre las columnas y en el suelo inmenso se reflejaban las vidrieras con los colores de Dios, azul,rojo, violeta, verde....
    Cuando pienso en la Giralda siempre la veo en el mismo sitio, bajando por la avenida y al atardecer, ahí está entre grises y rosas serena y bellísima.
    Esta es la manera apasionada y desordenada que yo tengo de expresar lo que siento por ella, y así mismo es hoy para mi, un amor siempre nuevo, envuelto en la nostalgia y en los recuerdos reales. Quizás el último de ellos sea el de esa tarde de Diciembre sentada en el coche con mi padre camino de una Iglesia en el Barrio de Santa Cruz.
    Desde entonces tarde tras tarde mi ciudad ha seguido su camino. Sus arquitectos magníficos haciendo edificios de arte puentes mágicos y construcciones asombrosas, su rutina, la vida y la muerte en los hospitales, la feria, sus altos y bajos fondos, los días y las noches, su modernidad y el sabor de siempre, las Virgenes Dolorosas los Cristos Nazarenos, su olor su color su calor y todo lo que fue ayer y lo que es hoy que la toco con las dos manos, porque siempre ha estado y estará ahí, entera y extensa en su llano, sin tiempo pero también a través de él, serena la veo...........
    Lourdes Pareja-Obregón.-

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  2. Grandísimos Alejandro Sanz y Arturo, no se le puede cantar mejor a Sevilla.
    Hermano, eres un artista, que bien escribes hijo. Esta parrafada que te planto aquí la escribí hace ya años, cuando mis hijos se fueron de mi casa a Sevilla y yo me acordé de todo...Sabes que te sigo siempre con todo el amor de una hermana que te quiere muchísimo, sé que te gusta, y lo hago con tranquilidad y libertad. Muchas gracias por todo Celso.- Lourdes.-

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  3. Jun Perez Garramiola24/6/11 09:02

    Pedazo de terapia para mi corazon , cada vez que entro en tu blog , se me llena el alma de paz . Un abrazo fuerte Celso

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