Casos Clínicos

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Sevilla, Huelva, El Rompido, Andaluz.
Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Problable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mudo. Ronco a compás de Martinete.

El Psicópata.


Con respecto al “caso Bretón” que creo que todos conocemos, muchos amigos me preguntan mi opinión acerca de la salud mental del acusado de asesinar quemando en una hoguera a sus dos hijitos, al parecer previa sedación con pastillas para dormir, y luego intentar ocultar este pavoroso crimen con la falsa coartada de un rapto a todas luces inverosímil… y todo esto con el objeto de hacer sufrir a su esposa y madre de estos dos angelitos…

Voy a intentar dar mi opinión profesional desde el prisma médico y psicológico, pero solo será una opinión sin mucho fundamento, muy personal, y voy a intentar que sea lo más desapasionada posible... si puedo.

Ni siquiera he leído los resultados de las pruebas psiquiátricas y psicológicas que le han realizado los peritos tanto de la defensa como de la acusación. Me imagino que la defensa intentará que los peritos testifiquen que es un enfermo psiquiátrico y no se le puede hacer responsable de sus actos y la acusación alegará que es una personal normal, sin patologías psiquiátricas, y que es completamente responsable de todos y cada uno de sus actos.

Yo creo que la verdad está en una terrorífica mezcla de esas dos posibilidades.

Cada persona somos como un diamante en bruto con muchas facetas que debemos ir puliendo a lo largo de nuestra vida (la personalidad) pero sobre todo es en nuestra niñez, adolescencia y juventud es cuando mas huella dejan los sucesos en cada una de esas facetas. 

Así cobra tanta importancia el entorno psicosocial y la educación, el colegio, la familia, el ejemplo de nuestros padres y hermanos, las amistades, el uso o abuso de drogas o alcohol, la violencia doméstica, los abusos, etc. Todas estas situaciones –y  muchas más- van modelando nuestras distintas "caras" y por eso cada uno es como es y se dice que no hay dos personas iguales.

En Psiquiatría es muy difícil a veces diagnosticar actitudes personales como “patológicas” pues en realidad lo que estamos intentando es hacer un juicio de una sola de estas facetas o cara de las múltiples facetas o caras distintas que contiene la “personalidad” de cada uno de nosotros. A saber:

  • -       La faceta personal, es muy complicada, pues es difícil saber lo que vemos cuando nos miramos al espejo. Vemos una cara que se parece a nosotros… pero ¿Quién es en realidad el que nos mira desde el otro lado del espejo? Para contestar esa pregunta muchas veces tenemos que acudir al psiquiatra o Psicólogo… y eso no significa estar enfermos. Solo significa que queremos conocernos mejor y es una muestra de salud mental.
  • -       La faceta de los afectos los normal es que sintamos afectividad por las personas que nos rodean, que el roce humano deje en nosotros una huella en forma de emociones. La empatía es la capacidad de sentir en nosotros mismos las emociones que pueden estar sintiendo otros individuos si nos encontramos en un entorno similar. Forma parte de la “inteligencia emocional” necesaria para comprender y respetar a los demás.
  • -       La faceta interpersonal esta regulada por las normas básicas de convivencia y educación. Esta faceta es muy importante pues significa como nos vemos nosotros en relación a los demás: La autoestima. Es la faceta que mas solemos manipular a nuestro antojo dependiendo de muchas variables: simpatía, objetivos, interés, etcetera.
  • -       La faceta social, lo habitual es que aceptemos y colaboremos con las normas y leyes que regulan la vida en sociedad. Esto forma parte de nuestra “responsabilidad social” y aunque a veces dejemos de pagar algún impuesto, nos saltemos un semáforo en rojo, o tiremos la basura fuera de horas, lo normal es que cooperemos en el mantenimiento de la paz y la justicia social.
  • -       La faceta sexual, que tiene gran importancia en nuestra vida, implica aceptación ordenada de impulsos biológicos, control de muchos deseos compulsivos, y ya en la madurez, respeto, tolerancia…
  • -       Hay otras facetas: laboral y profesional, matrimonial, religiosa… a las que cada uno saca provecho y las hace destacar… o no… Son facetas más propias de la edad adulta que muchas veces se usan como escaparate o caretas de usar y tirar.


Lo normal es que cada una de estas facetas estén imbricadas entre si y afectando e influyendo unas sobre otras y ejerciendo entre ellas un control para que ninguna destaque y se desligue del “super yo”, de nuestra consciencia regida por nuestra ética o moral, con nuestros remordimientos y nuestras preocupaciones ante las situaciones o temores que no hemos podido controlar… ¡lo normal!

El Psicópata.

Definir la Psicopatía es difícil. Igual de difícil que catalogar a una persona de psicópata… antes que cometa un delito que no haga sospechar de su trastorno psicopatológico.

En Psiquiatría podemos encontrar opiniones y teorías diversas referidas a la etiología (causa y origen) y a la manera de diagnosticar a un psicópata. No existen estudios específicos que den un resultado 100% patognomónico de este trastorno cerebral. No podemos pedir unos análisis ni hacer una resonancia y demostrar que una persona padece una psicopatía. Pero sabemos que existen unas personas que se salen de lo normal, estadísticamente hablando, y que no “sienten ni padecen” como lo hacemos la mayoría de nosotros. Esas personas tienen unas características especiales en su forma de comportarse, en su historial biográfico desde la juventud hasta la madurez, que conforman un grupo especial para los estudiosos del comportamiento humano, de sus desviaciones y comportamientos patológicos.

En el plano personal, el Psicópata tiene un alto concepto de él mismo, un marcado egocentrismo, es megalómano pues sobrevalora su personalidad y su capacidad para conseguir sus deseos. Crean sus propios códigos de conducta y comportamiento y se rigen por ellos, aunque de cara a la galería social tiene un comportamiento adaptativo para pasar inadvertidos, solo para eso. No se sienten bien si incumplen sus propios preceptos y reglamentos, lo que les hace entonces especialmente huraños o violentos. No es raro que sean meticulosos y puedan desarrollar comportamientos repetitivos o fóbicos.

En el plano afectivo e interpersonal, el Psicópata no solo no es capaz de sentir afectos y empatía, tal como nosotros entendemos estos sentimientos, sino que tampoco tienen remordimientos de ninguna clase y por ello interactúan con las personas de su entorno como si fueran objetos animados y se limitan a imitar comportamientos que simulen afectos. Si parece que dan algo, es solo que esperan sacar recompensa en el futuro. Utilizan a las personas para conseguir sus objetivos personales y satisfacer sus propios intereses. Solo para eso.

En el plano social, los psicópatas saben desenvolverse como peces en el agua. Pueden adoptar distintas actitudes según la ocasión lo requiera. Pueden ser simpáticos sin saber lo que es la simpatía, o graciosos, o parecer inteligentes o sensatos e interesantes. Pero no dudarán en mentir, engañar, falsificar, ocultar, manipular o incluso dañar a los demás, sin sentir el mínimo atisbo de remordimiento con tal de conseguir sus objetivos. No tienen conciencia de estar cometiendo delito alguno.

En el aspecto sexual (nunca amoroso), el psicópata suele tener necesidades especiales y atípicas formas de resolverlas, con rituales y comportamientos no comprendidos ni aceptados socialmente, que suelen generar el disconfort de sus parejas, incluso el rechazo, que el psicópata interpreta como una clara ofensa hacia su persona.

Y es en este momento, cuando el psicópata se siente rechazado, cuando desarrolla un comportamiento más “psicopático” valga la redundancia, poniendo toda su “inteligencia” y todo su caudal de conocimientos adquiridos de cómo funciona la sociedad “normal”, de cómo y porqué son capaces de sentir dolor y sufrimiento las personas comunes y corrientes, para idear y tramar con frialdad pasmosa las mas atroces venganzas y proporcionar el mayor de los sufrimientos a aquellas personas en las que ha puesto su punto de mira.

Y el psicópata mientras lleva a cabo su venganza se mantendrá hierático y frío. Impasible. Como si no fuera con él.

¿Sano o enfermo? ¿Cuerdo o loco?

Mi opinión: Me da igual. Encerrado de por vida hasta que no se realicen con facilidad pasmosa los transplantes de cerebro…

PD: Reitero que esta es una opinión personal e intransferible (como las sillas de la Plaza Nueva). Hay cientos de páginas en Internet que explican las psicopatologías con mucha mas profundidad y exactitud, pero yo he querido darle un toque campechano y sencillo.

2 comentarios:

  1. ¿Loco?..malo, que con tantas especializaciones y tantas leyes confundimos el suelo con el cielo. La locura existe al margen de la maldad y la crueldad más espantosas y la maldad existe al margen de las locuras mas desquiciantes, digo yo..
    De todas formas si se demostrara o demostrase por las evidencias tan evidentes que este hombre llevado por los celos, por la ira y por la crueldad más terrible que pueda tener el ser humano (casos hay, el holocausto, guerras crímenes, ejecuciones, etc..etc..a diario lo vemos en las noticias), como dice mi hermano, que le pongan la etiqueta que quieran, loco o cuerdo a la cárcel de por vida..
    Los padres de Marta del Castillo no pueden llevarle flores a su hija, la defensa se basa en que si no hay cuerpo no hay delito..Estamos perdiendo el norte el sur el este y el suroeste, que es mi ruta.-

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  2. DECLARADO CULPABLE.-
    Y como es un juicio soberano y con sentencia firme, así me puedo expresar libremente..
    La cara de Breton era una máscara fría, los ojos abiertos y amenazantes no pestañeaban casi, la boca apretada y los pocos gestos muy estudiados, en mi opinión.
    Las pruebas han sido rotundas; quitando el ADN que es un estudio científico reciente, la evidencia, lo lógico ha salido y ha ganado la batalla contra la crueldad más agresiva que pueda tener el ser humano:
    Llevado por los celos no quiso acabar con la vida de su mujer, eso era piadoso para el, quiso acabar con lo que más podía dolerle a Ruth y partirle la vida en dos irremediablemente y para siempre. Supuso que mientras no aparecieran los cuerpos o el ADN de los niños los abogados no terminan de cerrar el caso completamente, (hoy es así), y puso en marcha un plan para terminar con la vida y las huellas de dos criaturas inocentes, sus propios hijos. Para eso se hizo de gasolina o similares y leña, construyó con cemento y una mesa de hierro fuerte un horno crematorio, parece ser que drogó a los niños (ojalá) y los hizo desaparecer, después inventó una excusa pueril, un cuento macabro, una parodia burda que a el asesino le importaba muy poco, sabía que los niños y sus huellas estaban fulminándose, evaporándose..
    En esa desaparición me parece a mi que el basa o quiso basar toda su defensa, en la falta de pruebas forenses y desaparición de los cuerpos..
    Pero no contó con una cosa. Aunque las pruebas policiales estén hoy en día absolutamente ligadas a la medicina forense y haya que demostrar científicamente todo crimen o asesinato, sigue contando afortunadamente el sentido común, la evidencia de sus acciones el orden de su plan, la psicología de ésa mente solo comparable a los monstruos más crueles de la historia conocida: Holocaustos, crímenes masivos, guerras por beneficio de dos, carniceros con hijas secuestradas y demás atrocidades..El ser humano es capaz cuando se dan ciertas circunstancias en su carácter y también en una patología, de lo peor..
    Bretón, cuarenta años de presidio es cadena perpetua, `porque aún y cuando te rebajaran a la mitad, cosa que sería una barbaridad, veinte años es una vida y más para un sádico ególatra que se creyó que podría engañar al mismo Dios..
    No quiero saber más de ti, no quiero saber de tanta maldad, límites del ser humano más monstruoso.-

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