Casos Clínicos

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Sevilla, Huelva, El Rompido, Andaluz.
Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Problable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mudo. Ronco a compás de Martinete.

Abulia.


Llevo días intentando escribir algo que me haga sentir bien. Imposible. No doy con el tema. Vacío de ideas y de recuerdos busco en Internet motivo de inspiración y solo encuentro tonteras. Me siento totalmente incapaz de enlazar tres o cuatro conceptos, literariamente hablando. No puedo escribir tres palabras seguidas sin que me canse y me entren ganas de arrojar el Mac por la ventana como si fuera un trasto despreciable. No doy con la tecla. No me viene inspiración alguna que me motive...

¿Abulia?

He usado a veces este palabro pero hoy me asaltan dudas. ¿Qué significa y que es la “abulia”? Me vuelvo a mis fuentes de investigación habituales. Resumo:

Definición de diccionario RAE “abulia”: Falta de voluntad, o disminución notable de su energía.

No me gusta la definición. Falta de voluntad, de acuerdo, pero no entiendo lo de “disminución notable de su energía”… No comprendo cual es la “energía” de la voluntad. ¿Se refiere a energía física o psíquica? Yo creo que cuando a una persona le falta energía física entonces hablamos de astenia: (RAE) Falta o decaimiento de fuerzas caracterizado por apatía, fatiga física o ausencia de iniciativa. La astenia tiene connotaciones orgánicas la mayoría de las veces. Puede ser síntoma de muchas enfermedades (la mayoría leves).

El afectado por abulia va sintiendo apatía e indiferencia por aquellas cuestiones que antes le generaban satisfacción: leer, estudiar, escribir, hacer deporte, salir con l@s amigas…

La abulia tiene connotaciones más psicológicas, implica una falta de interés por las cosas más habituales y simples de nuestro día a día que se traduce en la falta de actividad y en la ausencia de respuestas emocionales positivas: alegría, ilusión, esperanza, etcétera. En lenguaje corriente, podría decirse que la abulia es la falta de ganas de hacer cosas o la sensación de querer y no poder por falta de voluntad suficiente para emprender actos cotidianos, que se refleja como indecisión al principio y en un sentimiento de impotencia a largo plazo que puede conducir a la “desidia” sinónimo de dejadez, indolencia, desgano, desinterés, holgazanería, pasividad y vagancia.

En estos días me encuentro en mi consulta a muchos pacientes que acuden refiriéndome este tipo de síntomas, aunque usan palabras más sencillas: desánimo, cansancio, agotamiento, falta de energía e iniciativa… Se encuentran preocupad@s porque no comprenden como después de un periodo de vacaciones afrontan con tan pocos ánimos estos días tan señalaitos… Algunos piensan que están entrando en una depresión. Pues no.

Yo no me corto y les explico que a mi me está pasa lo mismo… que suele ser lo habitual en esta etapa del año en la que concurren el fin de las vacaciones con el principio de un nuevo “curso”, no solo escolar, sino también un nuevo curso “vital”… con todos sus retos y complicaciones que nos parecen insalvables.

Y explico que esta sensación de abulia y de desidia es pasajera y casi “fisiológica”. Coinciden cambios estacionales y climáticos con cambios en nuestros biorritmos y horarios. No damos de frente de nuevo con la realidad social, laboral, política, económica, con la tragedia del paro, de la corrupción política, de los números rojos, de las noticias pesimistas repetidas…

Aconsejo en estos casos llevar una vida sana, hacer deporte aeróbico a diario aprovechando esta luz tan bonita que aun nos alumbra los atardeceres, imponerse obligaciones culturales y formativas, leer, escribir, estudiar, salir con los amigos, conversar, exteriorizar nuestras sensaciones, angustias y preocupaciones… y no dejarnos ganar la pelea por la dichosa “abulia” y la “desidia”…

Por eso escribo este articulo señores mios…

Que les aproveche.




5 comentarios:

  1. Abulia se llamaba una monja de la Sagrada Familia, y otra Gaudencia, son nombres castellanos típicos..Abulia era más buena que el pan y ayudaba a la madre Josefina en la clase de párvulos, osea en la mía, y Gaudencia me tocó en ingreso y tenía una mala leche..
    Bueno hermano, Abudia, apatía, desidia, astenia, ya veo que no son solo nombres de mujer..Yo estoy como tu y escribo muchas tonteras..como ésta..

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    1. Ay, lo que me ha pasado, me he despertado inspirada, pensando en que no se me ocurre nada, en las verdades de la vida y en las mentiras, me he puesto rollo filosofa de andar por casa que es por donde yo más me muevo, y, se me ha borrado todo, todas las tonteras que se me han ocurrido mientras oigo mi música en este domingo por la mañana se me han borrado de la faz de este blog, bien está el Señó lo habrá querido así..
      Digo y ya sin pretensiones acursiladas ni vueltas innecesarias, que la verdad más grande de todos los tiempos es que hemos nacido y que nos tenemos que morir, que queremos a nuestros hijos de una forma sobrehumana para la conservación de la especie o para lo que sea, pero que es así, que los seres humanos hemos creado de nuestro paso por ésta vida un mercado donde todo se compra y se vende y que los malos son los que tienen la llave de la caja fuerte, y que a mi me pasa lo contrario que a Santo Tomás, mientras más veo, menos creo..en lo de aquí abajo..

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  2. Pues aqui os dejo un remedio contra la abulia y la desidia: Tener un amante. A mi me va muy bien!!
    ................

    Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.

    Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.

    Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro:”Depresión” y la infaltable receta del antidepresivo de turno.

    Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ES UN AMANTE

    Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!. Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más

    A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición: Amante es: “Lo que nos apasiona”. Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

    A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby…En fin, es “alguien” o “algo” que nos pone de “novio con la vida” y nos aparta del triste destino de durar.

    ¿Y qué es durar? – Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia. Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.

    Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y un protagonista… de la vida. Pensá que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.

    Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante…

    La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:

    “Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida”.


    Jorge Bucay

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  3. ESOS SERES INVISIBLES.-
    O casi, estamos muy acostumbrados la mayoría a la belleza y al buen aspecto, a una vida lo suficientemente hermosa como para que reparemos con atención en personas que no lo son tanto..Yo salvo de este tema y "solo" a nivel profesional a médicos, enseñantes y defensores de lo más ingrato de los seres humanos..
    Hablo de mi entorno, vivimos en casas dignas y confortables, como mínimo una mesa puesta calor de hogar y un cuadro con flores conforman un escenario en el que podemos llegar a ser felices, la dignidad de lo limpio y del esfuerzo bien empleado hacen el resto; los jóvenes aún sin trabajo son unos parad@s con un aspecto extraordinario, alimentados musculados, niñas de cuerpos y caras bonitas bebés maravillosos y sanos bien cuidados y atendidos, la belleza y la salud son mejores en el primer mundo, en los países medianamente civilizados como es el nuestro..Esto es así en medio de un entorno de ciudades bellas, pueblos con encanto campos de labor prados que parecen soñados mares y rías de paraiso y montañas imponentes. Así que en esta maravilla de escenario real en el que nos movemos, en el mundo donde todavía se puede esperar que mejore porque no queda más remedio y en el fondo hay medios, no reparamos en los seres invisibles, en los humanos que no se ven..Al margen del dolor por la ingratitud de la crisis y de la injusticia que nos tenemos que tragar con las noticias gubernamentales, de los desahucios sucios paro y demás plagas que la biblia nunca contempló ni profetizó, veo últimamente a personas que antes solo miraba como de refilón y ahora, será la vejez más cercana, me detengo en ellos y hasta pregunto sus historias..tristes..
    El muchacho ya cuarentón de ojos muy abiertos y boca apretada que todas las mañanas nos vende papelitos de colores con números a cincuenta céntimos para la rifa de un jamón, llega a la reunión de amigas del café cotidiano sabiendo que todos los días no caemos todas, pero siempre alguna le resuelve la papeleta para al menos el pan y la leche. Me entero que su mujer está en un hospital siquiátrico, nunca la he visto..al jamón tampoco ni falta que nos hace..En la puerta del mercado se sienta a diario una mujer que es un poema: vestida de colores, casi descalza, extranjera, huele a vino peleón pero ella no se pelea con nadie, se limita a enseñar una foto con un santito coronado para que tengamos la piedad de darle algo..La foto sería buenísima, jamás la haría..

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    1. Otras veces nos asusta muy de vez en cuando con su presencia un manco, y digo nos asusta porque lo primero que pone sobre la mesa es un brazo ortopédico que parece que se lo ha moldeado el con papel mojado y pegamento imedio, después nos ofrece una amplia gama de bolígrafos de todos los colores a euro el pelotazo..ese nunca pilla, pero el otro día lo miré alejarse con su brazo de cartón y los bolígrafos en la mano que tiene, camino de otra venta..íba despacio, rutinariamente, hecho a la vida de solo una extremidad y de bolis de colorines..
      En la estación de autobuses de Huelva, suele estar un anciano (no lo veo ya, malo..), que pide con una caja antigua de bombones con una abertura para las monedas, viste de chaqueta y sombrero ajados, más que el, y prendido en la solapa un cartelito anunciador "estoy malo de los nervios"..No dudo en echarle algo que los nervios son muy malos..pero con cuidado..
      El gritón es un hombre que lo mismo lo he visto por Sevilla, Huelva, Cartaya y El Rompido, vende loterías a grito pelado, la boca seca y cada vez más delgado, anda muy deprisa y no se para con nadie, solo chilla que el número tal es para hoy..su vida es un puro grito de números, de desgarro..
      Dos ancianos en un banco de la plaza del pueblo hablaban, no los había visto yo, solo reparé en ellos cuando oí que uno le decía al otro: "Jambre..que sabran los que eh la jambre..", me paré en seco: "Desde las cinco de la mañana estaba yo en la bestia camino la huerta hasta la anochecía..."
      Vida esta.............

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